Cuando abres una respuesta que alguien te ha enviado, Mailtrack a veces puede registrarlo como una "apertura" de ese destinatario, aunque hayas sido tú quien estaba viendo el mensaje. Así puede parecer que el destinatario ha abierto el email varias veces, cuando en realidad eras tú quien lo leía.
Mailtrack tiene un mecanismo que detecta cuándo abres tú mismo un email enviado y que ignora esa apertura, pero solo funciona si ves el email en un navegador de ordenador que tenga instalada la extensión de Mailtrack o en la app de Mailtrack para Android y iOS. Si abres la respuesta en otro dispositivo, en otro navegador o con otra cuenta de Google que no tenga la extensión instalada, Mailtrack no puede saber que eres tú quien la abre, así que la apertura puede atribuirse por error al destinatario.
Esto puede pasar sobre todo al abrir emails enviados desde el móvil. Si usas la app de Gmail en el móvil para abrirlos, es más probable que se registren aperturas falsas. Con la app de Mailtrack se evitan, así que, si usas el móvil y no puedes usar la extensión del navegador de escritorio, te recomendamos instalar la app de Mailtrack.
Para evitarlo, asegúrate de abrir los emails enviados y las respuestas desde un navegador donde la extensión de Mailtrack esté instalada y activa, o desde la app de Mailtrack.