Mailsuite envía los emails a través de los servidores de Gmail porque son los que ofrecen la mejor entregabilidad. Esto significa que Mailsuite no tiene control sobre los límites de envío de Gmail ni sobre sus políticas de bloqueo. Por eso, asegúrate de conocer los límites y las políticas de Gmail.
Algunos errores habituales que puedes recibir al enviar emails son: bloqueado (blocked), rebotado (bounced) o rechazado (rejected).
Emails bloqueados en Gmail
Si Gmail detecta actividad sospechosa en tu dirección de email o en tu dominio, puede bloquear el envío de algunos o de todos tus emails, aunque no hayas llegado al límite diario. Es una restricción que Gmail aplica a tu cuenta.
Por desgracia, Gmail no da motivos concretos cuando bloquea tus emails, sobre todo para no dar pistas a quienes incumplen sus normas. Por eso es importante que sigas las buenas prácticas de entregabilidad y evites las prácticas que parecen spam.
Puede que el destinatario haya marcado antes tu email o tu dominio como spam. Puede que tus emails incluyan palabras que aumentan la puntuación de spam. O puede que incluyan un enlace a un dominio con mala reputación. Es imposible saber el motivo exacto. Gmail puede bloquear los envíos masivos y, en cambio, dejar pasar los emails individuales a los mismos destinatarios.
Gmail mejora constantemente su sistema para detectar y bloquear el spam. Te recomendamos no intentar saltarte las políticas de Google, porque lo que funciona hoy puede dejar de funcionar mañana. Si crees que Google ha bloqueado tus envíos por error, tendrás que contactar directamente con Gmail.
Emails rebotados
Un email rebota cuando la dirección del destinatario que has escrito es incorrecta o ya no existe. Los rebotes no son una restricción de Gmail. Suelen deberse a errores al escribir la dirección del destinatario, por ejemplo:
- Espacios al principio o al final de la dirección
- Comillas copiadas y pegadas junto con la dirección
- Faltas de ortografía
- Puntos al principio o al final de la dirección
Comprueba que las direcciones de tus destinatarios no tienen ninguno de estos errores. Si crees que la dirección es correcta, puedes intentar contactar con el destinatario desde otra dirección de email o por otro medio.
Es importante que no envíes demasiados emails que reboten. Para Google puede ser una señal de que envías muchos emails a personas que no conoces, y demasiados rebotes pueden acabar en restricciones en tu cuenta de Gmail.
Emails rechazados
Un email se rechaza cuando el servidor de correo del destinatario no lo acepta o cuando Gmail no consigue conectarse con ese servidor. En el segundo caso, el problema suele resolverse rápido, así que puedes volver a intentar el envío.
En el primer caso, puede que hayas activado el filtro de spam del destinatario o que tu email no cumpla con la configuración de su bandeja de entrada. Algunos motivos habituales por los que un servidor rechaza los emails entrantes son:
- El texto o los enlaces del mensaje parecen sospechosos
- Has enviado el email a un grupo grande en CC o CCO
Para evitar lo primero, sigue las buenas prácticas de entregabilidad y así no activarás los filtros de spam.
Para evitar lo segundo, en lugar de usar CC o CCO para escribir a un grupo, crea una campaña de Mailsuite. Así puedes enviar emails personalizados a hasta 10.000 destinatarios siguiendo las buenas prácticas de Gmail y sin superar ningún límite de envío, porque las campañas de Mailsuite se envían por tandas.